miércoles, 8 de abril de 2026

Ka-tganni..



Yafé no lograba dormir. Durante el invierno pasaba los días frente a la gran casa, bajo el olivar, empeñado en hacer y deshacer nudos, siempre marineros. Fue en ese peregrinaje, de faqir en faqir, cuando adoptó la costumbre de no rematar las frases, y de intentar no concluir lo que iniciaba. 
 
La idea surgió tras la visita al «santuario» de la diosa. nabatea Allat, de regreso de una de sus habituales «noches de bodas» con la mar. Allí tuvo acceso a una joven y bella hechicera badawi, desconocida hasta esos momentos, que escuchó su «visión» y le ofreció consejo para «romper el encantamiento». 
 
La faqireh, que respondía al nombre de «Ella canta» (Ka-tganni), explicó al jeque de Beit Ids que, en el lenguaje de los genios, la palabra «despertar» significa mucho más que dejar de dormir. 
 
«Despertar — le dijo — es comprender. Pero “comprender” no es lo que tú crees... Comprender no quiere decir terminar, sino todo lo contrario: saber empezar, continuamente... »
 
 
                        Caballo de Troya 8. J.J.Benítez.